O sea, llena de sabor. Porque en la comida mejicana, tú eliges su sabor. Cada uno rellena su tortilla según su propio gusto convirtiéndola en la única comida compartida en la que cada uno puede elegir lo que añadir: más salsa, menos salsa, más cantidad de vegetales, más picante o menos picante.
Tú decides el picante en tus platos, porque puedes regular la cantidad de sazonador y salsa que echas.¡Siempre estarán a tu gusto!